Ricota de macadamias
- Sobre tostadas con tomates cherry
- En lasaña o ravioles
- Con verduras asadas
- Como dip para crudités
Ingredientes:
Preparación:
Prepara los fideos de arroz siguiendo las instrucciones del paquete. Resérvalos.
Desmenuza el tofu.
Pica finamente la cebolla, el ajo y la col china.
Calienta 1 cucharada de aceite de sésamo en una sartén a fuego medio-alto. Añade el tofu y fríelo durante 5-7 minutos hasta que se dore. Retíralo de la sartén y resérvalo.
Añade otra 1 cucharada de aceite de sésamo a la sartén. Añade la cebolla, el ajo, el jengibre en polvo y la col china y sofríe unos 5 minutos hasta que estén blandos y al dente.
Añade entonces el tofu, junto con las semillas de sésamo y el tamari. Mezcla bien y apaga el fuego.
Sostén una hoja de papel de arroz bajo el grifo (5-10 segundos) y colócala sobre una tabla limpia.
En el centro, coloca una octava parte de los fideos y una octava parte de la mezcla de col. Enrolla la parte inferior sobre la col, dobla los lados y sigue enrollando hasta que tengas un rollo de papel de arroz firme.
Calienta otra cucharada de aceite de sésamo en una sartén limpia a fuego medio-alto. Pon los rollitos de verano en la sartén y fríelos por todos los lados durante 3-5 minutos hasta que estén dorados y crujientes. Puedes hacerlos en airfryer también.
Sírvelos inmediatamente. Decora con chili flakes por encima. Puedes mojar los rollitos en tu salsa favorita 😉
Esta receta de galletas de avena con jengibre y canela están elaboradas con estevia eco en polvo. Ideales para personas que no pueden o no quieren tomar azúcar 😉
Ingredientes
Preparación:
Ingredientes:
1 taza de trigo sarraceno (remojado en agua la noche anterior)
1 taza de agua o bebida vegetal
1 huevo eco
1 pizcaa de postre de sal marina
Aceite de oliva eco
Si quieres hacerlas de colores:
*Se puede hacer sin huevo, aunque este ayuda a que las crepes no se rompan.
Preparación:
Retirar el agua de remojo del trigo sarraceno, enjuagar y escurrir bien. Triturar el trigo sarraceno con el agua, caldo o bebida vegetal, el huevo y la sal marina, hasta obtener una masa homogénea. Añadir las espinacas, la remolacha en polvo o la cúrcuma para dar a las crepes el color deseado y triturar unos segundos más. Si queréis hacer los tres colores: separar la masa en 3 boles distintos y triturar la masa de cada uno de los boles con los distintos ingredientes. Uno con las espinacas, otro con la remolacha y el tercero con la cúrcuma. Calentar una sartén o crepera con aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, agregar un cucharón de masa (o un poco menos si la sartén es pequeña) y extender bien para que quede bien finita. Dejar cocer unos minutos. Dar la vuelta a la crepe y dorar por el otro lado. Cuando esté lista, reservar en un plato. Repetir el mismo procedimiento para hacer tantas crepes como se deseen. Servir las crepes y rellenar con lo que más os guste.
Ideas de relleno:
Hummus de garbanzos con rúcula y zumaque.
Aguacate con salmón y canónigos.
Paté de oliva, rúcula y cherry.
Queso, canońigos y nueces.
Aguacate con espinacas y piñones.
Tahín con zanahoria rallada y rúcula.
Tahin con miel.
Asturcilla.
*Si los nibs de cacao te resultan muy amargos (es la semilla del cacao) puedes sustituirlos por chips de choco eco de La Despensa de Cercedilla.
Preparación:
Encender el horno a 180 ºC. En un cuenco, volcar los ingredientes secos: la harina de trigo sarraceno, la panela, el bicarbonato y la pizca de sal. Mezclar hasta que se combinen. Añadir el resto de los ingredientes líquidos: la esencia de vainilla, el agua y el aceite de oliva eco. Con ayuda de una cuchara mezclar hasta integrar.
Por último, incorporar los nibs de cacao. Con las manos terminar de integrar hasta tener una masa compacta. Tomar porciones e ir formando bolitas del mismo tamaño, aplastarlas y colocarlas en una bandeja para el horno con papel o silicona reultilizable. Aplastar con ayuda de un tenedor a la base. De acuerdo a la diámetro, saldrán entre 10 y 12 porciones de tamaño medio.
Hornear durante 10 minutos hasta que se vean firmes y los bordes estén dorados. Dejar enfriar en una rejilla antes de disfrutar. No pasarse de horno porque cuando se enfrían, las galletas siempre se endurecen.