Ricota de macadamias
- Sobre tostadas con tomates cherry
- En lasaña o ravioles
- Con verduras asadas
- Como dip para crudités
El baba ganoush y el mutabal se confunden fácilmente. Aunque ambos son mezze de berenjena quemada, son muy diferentes. El mutabal se prepara cremoso con tahini, mientras que el baba ganoush es mucho más ligero y lleva limón, ajo, aceite de oliva, hierbas aromáticas y verduras frescas como pimientos. Esta versión tradicional se consume comúnmente en Siria y el Líbano. Sírvalo con pan pita caliente, como parte de un plato de mezze, o con kofta para una comida más sustanciosa.
Ingredientes para el babaganoush:
Preparación:
Colocamos las berenjenas directamente sobre una plancha grande, ligeramente engrasada, a fuego alto y ventile bien la cocina. Una vez que esté humeante, añadimos las berenjenas y asamos durante unos 20 minutos, hasta que esté completamente blanda y carbonizada por todas partes. Usamos unas pinzas metálicas para darles la vuelta ocasionalmente, hasta que la piel esté quemada y descascarada y la pulpa esté tierna. Dejamos enfriar un poco. Como alternativa, hacemos cortes en la berenjena con un cuchillo en varios puntos y la colocamos bajo una parrilla caliente durante aproximadamente una hora. Damos la vuelta cada 20 minutos aproximadamente y continuamos cocinándolas incluso si se rompen.
Pelamos las berenjenas calientes y, con las manos, separa la pulpa tierna en tiras largas y finas. Escurrimos en un colador durante al menos una hora, preferiblemente más tiempo para eliminar la mayor cantidad de agua posible. Colocamos la berenjena en un tazón mediano y añade el ajo, la ralladura y el jugo de limón, el aceite de oliva, media cucharadita de sal y una buena cantidad de pimienta negra molida. Removemos y dejamos marinar la berenjena a temperatura ambiente durante al menos una hora.
Sirve en un plato y echa el zaatar por encima. Puedes añadir granos de granada para decorar ¡Ñam!
Un sirope hecho en casa que aunque es alto en azúcares, en totalmente natural, sin procesar y contiene la fibra del dátil lo que hace que el dulce entre al cuerpo de forma más paulatina.
Necesitamos:
200 g dátiles deshuesados (aprox. 25 dátiles)
1 taza y media de agua (375 ml)
1 cucharada zumo de limón (15 ml)
Preparación:
Remojar los dátiles deshuesados en el agua durante una hora si son muy duros y media hora si son blandos. Colocar los dátiles junto con el agua de remojo en la batidora, añadir el zumo de limón y triturar hasta lograr una consistencia sin grumos ni trozos. Añadir un poco más de agua más si fuera necesario, debes obtener una mezcla viscosa, densa y más espesa que un sirope. Guardar en un frasco en la nevera. Se conserva hasta tres semanas.
Las ensaladas nos apetecen todo el año. Son rápidas, frescas, saciantes y nos ofrecen mucha variedad. Ahora bien, el toque definitivo para que una ensalada esté deliciosa es el aliño. Además, si lo utilizamos bien, el aliño nos puede servir para enriquecer la ensalada con las grasas saludables de un buen aceite o de algunas semillas, así como para favorecer la asimilación de las vitaminas y otros antioxidantes de los ingredientes del plato. Los aliños, en su mayoría, se añaden al final de la elaboración, en el momento de servir. Os dejamos tres aliños diferentes para darle vida a vuestras ensaladas y platos.
Los zumos de cítricos aquí toman el lugar del vinagre de las vinagretas. Si le añadís una cucharadita o una punta de mostaza de Dijon y un poco de salsa de soja (eliminando la sal), os quedará una vinagreta de mostaza estupenda. ¡Ponle frutos secos! Las nueces picadas serán un aporte extra de omegas y grasas saludables, además de darle textura.
Esta salsa se aligera con agua, y se suele finalizar con semillas de sésamo negro. Para obtener todos los beneficios de estas semillas, conviene partirlas o molerlas. Aunque lo tradicional es utilizar un suribachi y surikogi, lo puedes hacer con un molinillo de semillas.
Ingredientes:
100 gr de almendra repelada de La Despensa.
70 gr de rúcula fresca.
240 ml de aceite de oliva eco de La Despensa.
1 diente de ajo paqueño.
Sal rosa Himalaya de La Despensa.
Preparación:
Ponemos a remojo las almendras unas 6h. Una vez que tengamos activadas (remojadas) las almendras, las escurrimos y lavamos. Introducimos en el vaso de la batidora las almendras con la rúcula, la sal, el ajo (sin el germen) y el aceite. Batimos poco a poco hasta obtener una textura grumosa. Ya tenemos un pesto de rúcula y almendras listo para usar.
Ingredientes:
Preparación:
Dejamos a remojo las almendras al menos 6h. Un vez que tengamos las almendras activadas, ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y trituramos. Si vemos que la mezcla se queda muy trabada podemos añadir una cucharadita de agua para que se quede más homogénea la mezcla. Ya tenemos nuestra rica sobrasada.