Saltea la cebolla y el tomate en una sartén con un poco de aceite de oliva
En un bol, mezcla los huevos con una pizca de sal y espolvorea mezcla especias bagel para un toque crujiente y aromático.
Vierte los huevos en la sartén, cocina a fuego medio y añade una capa generosa de queso rallado.
Pon la tortilla por encima y dobla la tortilla con cuidado, deja que el queso se derrita y cocina hasta que esté dorada.
1 taza de trigo sarraceno (remojado en agua la noche anterior)
1 taza de agua o bebida vegetal
1 huevo eco
1 pizcaa de postre de sal marina
Aceite de oliva eco
Si quieres hacerlas de colores:
Para el color verde: 1 cucharadita de chlorella en polvo
Para el color fucsia: añadir 1 cucharadita de postre de remolacha en polvo
Para el color amarillo: añadir 1 cucharadita de postre de cúrcuma en polvo
*Se puede hacer sin huevo, aunque este ayuda a que las crepes no se rompan.
Preparación:
Retirar el agua de remojo del trigo sarraceno, enjuagar y escurrir bien. Triturar el trigo sarraceno con el agua, caldo o bebida vegetal, el huevo y la sal marina, hasta obtener una masa homogénea. Añadir las espinacas, la remolacha en polvo o la cúrcuma para dar a las crepes el color deseado y triturar unos segundos más. Si queréis hacer los tres colores: separar la masa en 3 boles distintos y triturar la masa de cada uno de los boles con los distintos ingredientes. Uno con las espinacas, otro con la remolacha y el tercero con la cúrcuma. Calentar una sartén o crepera con aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, agregar un cucharón de masa (o un poco menos si la sartén es pequeña) y extender bien para que quede bien finita. Dejar cocer unos minutos. Dar la vuelta a la crepe y dorar por el otro lado. Cuando esté lista, reservar en un plato. Repetir el mismo procedimiento para hacer tantas crepes como se deseen. Servir las crepes y rellenar con lo que más os guste.