Añádelo justo antes de comer. Directamente al plato, aún caliente, dale un giro al sazonador sobre tus pastas y/o risottos y todo cambiará radicalmente, a mejor. La sal ahumada vikinga, delicada y fuerte a la vez, aporta su intenso aroma ahumado a verduras y carnes a la plancha, huevos, platos de patatas, pescados al vapor, aliños y vinagretas. Forma una combinación especialmente buena con pescados grasos, como el salmón.