La judía mungo es excelente en preparados de cocción lenta y prolongada, como guisos y estofados. Se tiene que remojar antes de ser cocinada para que se ablande, lo cual reduce el tiempo de cocción. No debe estar en remojo toda la noche pues se ablanda fácilmente. Después de haber dejado en remojo la soja verde, enjuágala. Añadir tres medidas de agua o caldo por cada medida de legumbre seca. No tardará excesivamente en cocerse; en unos 20-30 minutos puedes disfrutar de un buen guiso con soja verde como ingrediente. Eso sí, retírala antes de que los granos se abran para que no se deshagan. Mientras se están cociendo, es mejor no removerlas para evitar que se deshagan y, sobre todo, añadir la sal al final, cuando estén ya casi cocidas, para que no se endurezcan. Para facilitar su digestión puedes condimentarla con eneldo, hinojo, comino o tomillo. También se puede perfumar la receta con laurel, menta o perejil, y al igual que el resto de las judías, admite muy bien las especias y los ingredientes de sabor picante.
Es ideal como semilla para germinar brotes de soja.