De la amapola se aprovechan tanto sus flores como sus semillas. Sus usos en la cocina son muy diversos. Las semillas de la amapola se incluyen en muy diversas recetas, como en panes y panecillos, en pasteles y mousses, en tartas, bizcochos, etc. Se pueden usar directamente sobre el plato cocinado (verdura, sopa, pasta) o previamente tostadas en la sartén (lo que realza su aroma).
En la cocina asiática se elabora una crema con 100 g de mantequilla, 25 g de semillas de amapola, 10 g de semillas de sésamo y dos cucharadas de aceite de oliva. Se funden todos los ingredientes al baño maría, se deja reposar hasta que se enfríe y se le añade sal.