Tiene usos gastronómicos. La harina de almorta se consume en muchos pueblos españoles y constituye la base de las gachas manchegas. Se tiene constancia del uso de la almorta hace cuatro mil años en la India. Son un complemento en sopas, guisos, ensaladas y otros platos salados. Baja en grasas y con alto contenido en fibra.
Aunque su consumo es poco frecuente, en algunas regiones españolas como Castilla-La Mancha se sigue utilizando y es el ingrediente principal de su plato típico “gachas manchegas”. Las gachas manchegas son siempre un plato único, que se toma solo acompañado de pan y, opcionalmente, una ensalada. Es un plato fuerte, que como ocurre con el gazpacho manchego o el morteruelo, aconsejamos servir siempre en la comida, nunca en la cena, y acompañar de un buen vino tinto y, a ser posible, una siesta de, por lo menos, un par de horas.
Receta gachas